Por Humberto Frontado
Nacida
de una inocua realidad,
te apegas a las posibles lontananzas.
Una semilla en terreno yermo.
Abres
tus corolas en silencio,
esparciendo un suave aroma
que calma temores.
Impregnas la piel.
Te
desplomas sin aviso,
pisoteas tus propias promesas.
Un salto a la nada sin luz.
Ojos
velados por llanto antiguo
tratan de fijar los linderos,
solo captas acuosas telarañas.
Vienes
y te vas
cabalgando el pánico
en una cresta de frágil espuma.
A veces solo eres humedad en el aire.
Caudal
de impertinente agua
que derribas escolleras y certezas.
Arrastras las palabras contigo.
No hay
códigos para descifrarte,
ni mapa para tu geografía.
Eres un sí de dudosa apariencia.
Riges el
movimiento perpetuo,
el subir y bajar del pecho angustiado.
Una bocanada expelida desde adentro.
Montas
la angustiante ola
que viene y que va,
dejas la orilla mojada y vacía;
la huella que la siguiente ola borrará.
Todo
termina en tu nombre vacilante,
en el vaivén del alma que espera;
en el anhelo que nunca llega.
11-01-2026
© Derechos reservados 2025.
Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

"Dubitativa Esperanza" es un poema consciente y lastimero que redefine la esperanza como una fuerza paradójica, tan necesaria como decepcionante. No canta a la esperanza, sino a su sombra: a esa pulsión interior que nos mantiene en movimiento. Es una elegía a la condición humana suspendida entre el anhelo y la nada, donde la única certeza es el ciclo perpetuo de aparecer y desvanecerse.
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