domingo, 17 de mayo de 2026

EL DIABLO EN LOS DETALLES

Por Humberto Frontado



 

     Mortificados al percibir constantemente

significados siniestros en todo.

Vivimos como autómatas.

 

     Nos nutre detectar amenazas

en los aspectos más pequeños

de nuestra cotidianidad.

 

     Azorados vemos el avasallante

entorno tecnológico y social.

Nos reclama atención permanente.

 

     Sumidos en un estado

de hipervigilancia forzada,

próximo a desencadenar un colapso.

 

     En una rumiación compulsiva,

sin chance a un momento de relajación;

no hay confianza en el tono del mensaje,

todo es una trampa potencial.

 

     La mente entra en un bucle

de anticipación catastrófica.

¿Qué hemos dejado pasar por alto?

 

     Obligados a buscar

el demonio en cada esquina,

interpretamos fallos

en actos voluntarios

que rechazan los algoritmos.

 

     Ataviados en traje de perfeccionismo,

no nos cansamos de revisar obsesivamente

cada detalle de lo que hacemos.

 

     No se da por bueno nada

que no se haya escudriñado.

Preferimos procrastinar

por miedo a fallar.

 

     Desgastamos la voluntad

y el recurso mental

por vivir en modo

”detección de detalles malévolos”.

No queda energía ni para lo esencial.

 

17-05-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 10 de mayo de 2026

FECHA DE CADUCIDAD

 Por Humberto Frontado


 

      Una fecha de caducidad andante,

consciente de que el tiempo

nos muestra la frescura que ha de perderse.

 

     En el transcurrir de las estaciones

aquel envase de vida

va espirando silenciosamente

en un lugar de la despensa.

 

     Hemos de mirar los datos de caducidad

con naturalidad,

casi con indiferencia;

son parte inevitable del orden de las cosas.

 

     Llevamos tatuados debajo de la piel

el código de barra,

también troquelados en los huesos;

casi imperceptibles pero implacables.

 

     La naturaleza en su sabiduría evolutiva,

no concibe individuos eternos;

opera por ciclos de reemplazos,

por renovaciones constantes.

 

     Cada generación

empuja a la anterior

fuera del tablero de vida,

solo por necesidad.

La evolución exige cambios,

mutaciones en el esquema

de senescencia programada.

 

     Somos eslabones temporales,

piezas de cambio

diseñadas para cumplir una función

y más tarde desaparecer.

 

     Aceptar la cercanía perpetua de la muerte

es el único camino para vivir con intensidad.

 

     Cuando el último día llegue

no nos consolará haber acumulado años,

sino haberlos transitados

con nuestra pequeñez y grandeza efímera.

 

     Nuestra perpetua angustia

será saber si cada bocado

de esta breve vida

ha tenido realmente sabor.

 

10-05-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 3 de mayo de 2026

VIDA CÍNICA

 Por Humberto Frontado


 

     Diógenes el cínico, eligió la pobreza

como un reproche

a la hipocresía social;

a nosotros nos la impusieron.

 

     Él eligió el tonel,

el manto harapiento y las lentejas;

nosotros no escogimos nada.

 

     Él se despojó para ser libre;

nosotros hemos sido despellejados

para ser prisioneros.

 

     Él mendigaba por convicción

para demostrar que no necesitaba nada;

nosotros lo hacemos

porque la hiperinflación se come todo.

 

     El perro cínico escarbaba el suelo

para encontrar su autonomía;

nosotros hurgamos entre la bazofia

para apaciguar el hambre.

 

     Él enseñaba que el sufrimiento físico

templa el espíritu;

nosotros padecemos físicamente

por la ausencia de medicina,

electricidad y agua.

 

     Él, como un esclavo

pudo escoger a su amo;

nosotros no hemos podido

elegir quien nos gobierne.

 

     No preferimos el éxodo masivo

que nos arrancó hijos,

hermanos y padres.

Lo que para Diógenes fue ascesis,

para nosotros ha sido subsistencia.

 

      Él le pidió a Alejandro

que se apartara porque le tapaba el sol;

nosotros,

en medio de la penuria más opresiva,

nos reímos de nosotros mismos

con memes y chistes.

 

      La filosofía de Diógenes nos enseña

que se puede ser feliz sin nada;

nosotros le mostramos al mundo

que se puede vivir con nada.

 

03-05-2026 

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizbeth Sánchez.

domingo, 26 de abril de 2026

WD-40 PARA EL ALMA

Por Frontado Humberto

 


     Delgado aceite penetrante e invisible

que impregnas y desbloqueas los atascos.

Disuelves la herrumbe existencial.

 

     Su esencia es asombro,

es emoción primigenia

que lubrica cada junta de nuestra psique.

Actúa como un multiplicador de perspectivas.

 

     Rompe el almagre de pensamientos rígidos,

la fijación de problemas únicos.

Abre decenas de candados cognitivos.

 

     Un instante de auténtica sorpresa;

agudiza el gusto,

el tacto y el oído.

Lo que es gris y plano

le da brillo vívido y estratificado.

 

     Hace brotar nuevos matices

en lo cotidiano,

en lo herrumbroso.

 

     Ostenta una capacidad de engrasar

cada receptor sensorial.

Multiplica simultáneas percepciones.

 

     Lubrica y hace girar la rueda del impulso.

Repele la pereza o el miedo.

Atiza la chispa del asombro.

 

     Es emisión exponencial

que nos vuelve permeable a otros.

Abre bisagras de toda comunidad.

 

     Basta una pequeña gota o atomizada

para que todo el mecanismo

de la presencia vuelva a girar.

Nunca se acaba,

una y otra vez,

infinitamente.

 

26-04-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.


domingo, 19 de abril de 2026

FRUTURO INCIERTO

 Por Humberto Frontado


 

     Tierra agrietada que jadeas

bajo el sol inclemente. 

En tu vientre semillas en vano 

esperan una lluvia que no termina de llegar.

 

     El viejo árbol dobla sus hojas

como manos cansadas. 

El viento caliente arrastra polvo 

en villanos remolinos

que borran surcos ya muertos.

 

     Cada amanecer se mira al cielo 

con el mismo rencor de quien busca 

una promesa rota entre nubes vacías.

 

     Las acequias son venas vacías; 

el fruto que debía ser colorido y dulce  

madura raquítico,

amargo como la espera.

 

     La sequía no es silencio,

es un zumbido constante 

que quema la paciencia;

gota a gota el sudor

es sal sobre la frente.

 

     Los árboles alargan sus raíces, 

como dedos que tantean en lo oscuro 

el húmedo recuerdo que ya no existe.

 

     El campesino escupe contra el duro suelo  

y su maldición se eleva recta

hacia la eterna esfera, 

que sigue brillando

indiferente y decidido.

 

     Las flores caen sin abrirse, 

son párpados que nunca verán 

el dorado cuerpo de la cosecha prometida.

 

      Es mísero el rocío

que la benevolente noche trae. 

Se sueña con un fruturo cercano

donde el agua vuelva

 y la tierra abra su vientre hacedor de vida.

 

19-04-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 12 de abril de 2026

VACUIDAD IDEOLÓGICA

 Por Humberto Frontado

 


     Un frío manto de contrariedades

interfiere el resplandor que sutilmente

nos depara el razonable sol.

 

     Sumidos en vacuos planteamientos

esgrimidos por años.

Lo razonable es apegarse a la nada.

 

     Somos un pie sin uñas

que ha golpeado la misma piedra

año tras año.

 

     No existe una escala precisa

que nos defina políticamente

entre derecha e izquierda.

 

     El poder prevalece,

devora cualquier atisbo de acuerdo

conseguido después de siglos

de controversias y desatinos.

 

     Vivimos guerras

declaradas por ideas

que ya nadie defiende

por convicción.

 

     Nos arropa una época

con la mayor acumulación de discursos

y la menor densidad de significado.

 

     Se movilizan ejércitos por fronteras

señaladas con líneas “quita y pon”,

en mapas desgastados por la codicia.

 

     Las religiones,

refugio del sin sentido,

han devenido en etiquetas

de guerras del mercado espiritual.

 

     El espectro político

lleva camino de contraerse

hasta la irrelevancia.

Es una promesa

que se disuelve

antes de ser pronunciada.

 

13-04-2026

 

© Derechos reservados 2026.

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 5 de abril de 2026

LA PERINOLA

 Por Humberto Frontado

 



     En mis años florecidos, 

mi padre con tierno afán 

me regaló un talismán 

en mi día de cumplidos. 

En bolsa de panes cocidos 

enrollada venía envuelta 

una perinola despierta 

en colores de arrebol. 

¡Qué destello de farol 

en mi niñez, ya despierta!

 

     De mamón la dura rama 

y un guaral de fuerte entraña, 

su madera que no engaña 

bajo el sol que la reclama. 

Los fines de semana en calma, 

con su afilada navaja, 

la labró a trazo que baja 

y sube por cada lado. 

Quedó el madero tallado 

como un fruto de mortaja.

 

      Desde entonces fui su dueño, 

no me pude separar, 

día y noche sin cesar 

jugaba en vigilia y sueño. 

Mas dominar su diseño 

fue un reto de los seis años: 

golpes de mano, extraños 

chichotes y ceja hinchada. 

¡Hasta a mi hermano a la entrada 

en un diente le hice daño!

 

      Es tradición que se delata 

en nuestros pueblos y el mundo. 

Tiraboquei en Oriente profundo 

o del Zulia Emboque que salta. 

De madera, plástico o lata  

de cualquier material se erigía. 

Aprendí su geografía 

a cuatro velocidades: 

martillito, dobledades 

del palito y de la hembrita. 

La perinola me grita: 

«¡Insistir es la conquista!»

 

05-04-2026

 

© Derechos reservados 2026.

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.


domingo, 29 de marzo de 2026

DIVINA PERCUSIÓN

Por Humberto Frontado


 

     Corcel ancestral que golpeas almas

con pasos al viento

de tradición y armonía.

 

     Imponente línea melódica

que marcas el sinuoso flujo

del río de formas,

carácter y cantos.

 

     No hay son que no nazca

y se afiance en la cadencia,

que no se sostenga

al diálogo incólume del tambor.

 

     Eres fraseo que hablas,

lloras,

festejas con tu potencia expresiva.

 

     Repiqueteo que se acopla al cuerpo,

antes que la impertinente razón

la desentrañe.

 

     Como un llamado

que despierta el movimiento

casi involuntario,

eres repuesta orgánica

acumulada en el tuétano de nuestros huesos.

 

      Agitas la memoria muscular

que nos conecta con un origen profundo,

a un continente que hizo del ritmo su hogar.

 

     Acompasas nuestras caderas,

hombros y pies,

fuera de toda rígida partitura.

 

     Brotas en nosotros

como una lengua materna,

anterior a la palabra.

 

     Nos atrapas en la memoria viva,

en códigos

que la ancestral diáspora del ritmo nos heredó.

 

29-03-2026

 

© Derechos reservados 2026.

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 22 de marzo de 2026

CUERPOESPÍN

 Por Humberto Frontado

 


     No es una metamorfosis elegida,

está escrita en la carne

por imperiosa necesidad.

 

     Llegaron con sus artilugios brillantes,

herederos de una tecnología

que ya no entienden.

 

     Empuñan la desesperación como un arma.

Aún nos queda un ápice

como recurso valioso de vida.

 

     Como guardián

de un bosque que ya no existe,

soy un obstáculo para sus trampas.

 

      Mi cuerpo es un estado de voluntad primigenia

que decidió ser, yo mismo,

una trampa viviente.

 

     Mi piel es un territorio de alerta,

lo que antes eran poros

ahora son aristas erguidas que hieren.

 

     El temor,

la adrenalina,

la simple sombra de un movimiento sigiloso

desencadena la erección de mis defensas.

 

     Soy una fortaleza viviente,

impenetrable;

consciente de que mi cuerpo

es mi prisión.

 

     Ya no son peligro

mis enemigos furtivos,

ahora son la soledad;

los raros momentos de calma.

 

     Soy producto de la violencia que combatí,

me convertí en un ser inabordable.

 

     He perdido la capacidad de caricia.

Soy la forma perfecta de extinción,

ya no podré rozar la mano de otro

sin causarle daño.

 

22-03-2026

 

© Derechos reservados 2026.

Correctora de estilo: Elizabeth Sánchez.

Resumen de la ultima entrega

EL DIABLO EN LOS DETALLES

Por Humberto Frontado        M ortificados al percibir constantemente significados siniestros en todo. Vivimos como autómatas.   ...