Por Humberto Frontado
Buscar
altura a cualquier precio,
con la necesidad imperiosa de respirar aura pura.
Mirar por encima de los algoritmos.
Sobrepasar
la mediocridad del discurso,
ver más allá de la tendencia del momento.
Reconocer la estrategia de la simple estupidez colectiva.
El
crecedor de tallas
permite caminar por encima de la masa,
sin arrogancia;
recuperando la pérdida de juicio y asombro.
Ganar
altura en forma discreta
con los tacones de la introspección,
soñada por Schopenhauer.
Hemos
de pisar con dignidad,
recordando que la vida intelectual comienza
con el silencio interior;
no con el ruido exterior.
Nuevo
calzado que permite encontrar
en el desierto de la comunicación
otros caminantes con estos mismos zapatos.
La
mayoría prefiere
la comodidad de las zapatillas de esponja
que se hunden en el barro digital,
donde todo es fácil y adormecedor.
El
uso del doble tacón es incómodo,
requiere equilibrio y esfuerzo;
es la única manera de caminar
con la cabeza erguida.
La
cuña en los zapatos
incrementa el autoestima.
Se estará unas tallas por encima
de la mediocridad del pensamiento actual.
En los
patios de nuestras Ágoras,
hemos de esperar el momento
cuando las ideas choquen
como pedernales
para encender la luz del entendimiento.
20-02-2026
© Derechos reservados 2026.
Corrector de estilo:
Elizabeth Sánchez.

El poema es una alegoría sobre la resistencia activa del pensamiento. Frente al ruido ensordecedor de lo digital y la presión de lo colectivo propone el incómodo pero liberador camino de la introspección y el diálogo sustancial.
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