por Humberto Frontado
Somos
un país donde la asamblea política
amalgamó una colección entomológica singular,
la especie más tenebrosa:
escatológicos especímenes adictos a curules,
minúsculos cerebros acoplados al cinismo.
Sin lupa
puedes ver la pútrida resina
bajo las alas de izquierdas y derechas.
El caparazón frontal resquebrajado,
espiráculos que ya no ventilan bien común;
solo el bisbiseo del provecho propio
en enjambres de comisiones y prebendas.
Zumbido
de igualdad con sordo eco,
máculas de soborno en las alas membranosas.
Lóbulos ópticos en las alertas antenas,
redes de favores en las patas raptoras.
Los
bemoles del sistema,
esas nervaduras alares de la ley,
se pegan con destreza de coleóptero
hasta volverse élitros que cubren la impunidad.
Ante
el escaso polen ideológico de oposición
forjan una metamorfosis colmada de poder,
entramada en oscuras celdas del gran panal;
alimentada con la gota más ardorosa
de la sinuosa colmena en espiral.
Esos
cerebros escatológicos,
como larvas a punto de pupar,
mudan su justificación en cada estadio:
ésta es una trasformación necesaria, dicen,
la política es así.
Hacen
gestión entre mandíbulas,
administran lo propio con aguijones:
una especie clasificada que se expande
en salvajes colonias de himenópteros y dípteros.
15-02-2026
©
Derechos reservados 2026.
Corrector de estilo:
Elizabeth Sánchez.

"Cerebros Entomológicos" es un poema que traduce una realidad compleja y dolorosa. Es una mirada fría que examina una fauna política que ha perdido todo rastro de humanidad.
ResponderEliminarHermano estamos envueltos y reunidos con todo tipo de personas que carecen de educación y con el alma podrida.
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