domingo, 26 de abril de 2026

WD-40 PARA EL ALMA

Por Frontado Humberto

 


     Delgado aceite penetrante e invisible

que impregnas y desbloqueas los atascos.

Disuelves la herrumbe existencial.

 

     Su esencia es asombro,

es emoción primigenia

que lubrica cada junta de nuestra psique.

Actúa como un multiplicador de perspectivas.

 

     Rompe el almagre de pensamientos rígidos,

la fijación de problemas únicos.

Abre decenas de candados cognitivos.

 

     Un instante de auténtica sorpresa;

agudiza el gusto,

el tacto y el oído.

Lo que es gris y plano

le da brillo vívido y estratificado.

 

     Hace brotar nuevos matices

en lo cotidiano,

en lo herrumbroso.

 

     Ostenta una capacidad de engrasar

cada receptor sensorial.

Multiplica simultáneas percepciones.

 

     Lubrica y hace girar la rueda del impulso.

Repele la pereza o el miedo.

Atiza la chispa del asombro.

 

     Es emisión exponencial

que nos vuelve permeable a otros.

Abre bisagras de toda comunidad.

 

     Basta una pequeña gota o atomizada

para que todo el mecanismo

de la presencia vuelva a girar.

Nunca se acaba,

una y otra vez,

infinitamente.

 

26-04-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.


domingo, 19 de abril de 2026

FRUTURO INCIERTO

 Por Humberto Frontado


 

     Tierra agrietada que jadeas

bajo el sol inclemente. 

En tu vientre semillas en vano 

esperan una lluvia que no termina de llegar.

 

     El viejo árbol dobla sus hojas

como manos cansadas. 

El viento caliente arrastra polvo 

en villanos remolinos

que borran surcos ya muertos.

 

     Cada amanecer se mira al cielo 

con el mismo rencor de quien busca 

una promesa rota entre nubes vacías.

 

     Las acequias son venas vacías; 

el fruto que debía ser colorido y dulce  

madura raquítico,

amargo como la espera.

 

     La sequía no es silencio,

es un zumbido constante 

que quema la paciencia;

gota a gota el sudor

es sal sobre la frente.

 

     Los árboles alargan sus raíces, 

como dedos que tantean en lo oscuro 

el húmedo recuerdo que ya no existe.

 

     El campesino escupe contra el duro suelo  

y su maldición se eleva recta

hacia la eterna esfera, 

que sigue brillando

indiferente y decidido.

 

     Las flores caen sin abrirse, 

son párpados que nunca verán 

el dorado cuerpo de la cosecha prometida.

 

      Es mísero el rocío

que la benevolente noche trae. 

Se sueña con un fruturo cercano

donde el agua vuelva

 y la tierra abra su vientre hacedor de vida.

 

19-04-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 12 de abril de 2026

VACUIDAD IDEOLÓGICA

 Por Humberto Frontado

 


     Un frío manto de contrariedades

interfiere el resplandor que sutilmente

nos depara el razonable sol.

 

     Sumidos en vacuos planteamientos

esgrimidos por años.

Lo razonable es apegarse a la nada.

 

     Somos un pie sin uñas

que ha golpeado la misma piedra

año tras año.

 

     No existe una escala precisa

que nos defina políticamente

entre derecha e izquierda.

 

     El poder prevalece,

devora cualquier atisbo de acuerdo

conseguido después de siglos

de controversias y desatinos.

 

     Vivimos guerras

declaradas por ideas

que ya nadie defiende

por convicción.

 

     Nos arropa una época

con la mayor acumulación de discursos

y la menor densidad de significado.

 

     Se movilizan ejércitos por fronteras

señaladas con líneas “quita y pon”,

en mapas desgastados por la codicia.

 

     Las religiones,

refugio del sin sentido,

han devenido en etiquetas

de guerras del mercado espiritual.

 

     El espectro político

lleva camino de contraerse

hasta la irrelevancia.

Es una promesa

que se disuelve

antes de ser pronunciada.

 

13-04-2026

 

© Derechos reservados 2026.

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 5 de abril de 2026

LA PERINOLA

 Por Humberto Frontado

 



     En mis años florecidos, 

mi padre con tierno afán 

me regaló un talismán 

en mi día de cumplidos. 

En bolsa de panes cocidos 

enrollada venía envuelta 

una perinola despierta 

en colores de arrebol. 

¡Qué destello de farol 

en mi niñez, ya despierta!

 

     De mamón la dura rama 

y un guaral de fuerte entraña, 

su madera que no engaña 

bajo el sol que la reclama. 

Los fines de semana en calma, 

con su afilada navaja, 

la labró a trazo que baja 

y sube por cada lado. 

Quedó el madero tallado 

como un fruto de mortaja.

 

      Desde entonces fui su dueño, 

no me pude separar, 

día y noche sin cesar 

jugaba en vigilia y sueño. 

Mas dominar su diseño 

fue un reto de los seis años: 

golpes de mano, extraños 

chichotes y ceja hinchada. 

¡Hasta a mi hermano a la entrada 

en un diente le hice daño!

 

      Es tradición que se delata 

en nuestros pueblos y el mundo. 

Tiraboquei en Oriente profundo 

o del Zulia Emboque que salta. 

De madera, plástico o lata  

de cualquier material se erigía. 

Aprendí su geografía 

a cuatro velocidades: 

martillito, dobledades 

del palito y de la hembrita. 

La perinola me grita: 

«¡Insistir es la conquista!»

 

05-04-2026

 

© Derechos reservados 2026.

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.


Resumen de la ultima entrega

EL DIABLO EN LOS DETALLES

Por Humberto Frontado        M ortificados al percibir constantemente significados siniestros en todo. Vivimos como autómatas.   ...