domingo, 31 de mayo de 2026

HAGIOGRAFÍA POLÍTICA

Por Humberto Frontado


 

     En la cúspide del poder

se asoma la sardónica sonrisa

de la manipulada biblia constitucional.

Con ella se extirpa

cualquier diestro paganismo

o pretendida herejía.

 

     La emparchada política oficial

exagera a extremos su martirologio,

todos son santos sin devoción.

 

     País cegado y envuelto

en el humo pastoso de un incienso,

que aleja cualquier

iniciación a supersticiones gentiles.

 

     Lo opuesto es pagano,

gente demente y escuálida.

Insanos supersticiosos,

perversos y depravados;

de espíritu sedicioso.

 

     Expropiando la endeble razón

implantaron una forma particular

de tratar al prójimo.

 

     Velado en un aura de inmunidad

y jurisdicciones excepcionales

atienden desde el clero celestial.

 

     Se adjudican licencia

para solicitar sacrificios

por la roja santidad,

o morir atravesado

por la espada vengadora.

 

     Pueblo expuesto

a la pena capital de la inquisición,

en caso de no reverenciar

a viejos santos libertadores.

 

     Una minoría que se ha impuesto

con disposiciones ilegales,

pisotean y acorralan sediciosos

hasta torturar sus almas.

 

     Mientras el poder tenga ídolos,

la resistencia aportará mártires;

la verdad será la primera víctima.

 

     Vivir la esperanza sutil

de que el simiente que dejen

estos falsos profetas

se extinga perpetuo.  

 

31-05-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.


domingo, 24 de mayo de 2026

LA TEJEDORA DE DESTINOS

Por Humberto Frontado

 


     En el silencio de la tarde,

cuando el sol se derrama

como un hilo dorado

entre las rendijas de la ventana

allí está ella.

 

     La vieja dama toma sus agujas

y va tejiendo cada punto

en el que revela el devenir

de su particular mundo.

 

     Sus dedos conocen

la presión exacta que debe aplicar

para que un nudo

sea un nacimiento,

y un lazado una despedida.

 

El tejido bajo sus manos pasibles

descansa como un viejo confidente.

 

     El ovillo de lana azul tiembla,

es el presagio de un viaje.

El hijo mayor que había partido años atrás

regresará pronto.

 

     Ve el hilo enroscarse

suave y sin resistencia,

como quien vuelve a casa

después de la tormenta.

 

     Su nieta mayor cumplirá quince años,

el vestido que teje en secreto

ya habla de un amor cercano.

 

     La lana rosa pálido se enreda de repente,

no será un amor fácil;

pero tampoco eterno.

Deshace el nudo con paciencia y continúa.

 

     El don de ver el destino

no incluye el de cambiarlo.

Todo está tejido

en los manteles.

La vieja dama teje

mientras escucha

el murmullo de las calles empedradas.

 

     Lo más difícil son los vacíos.

Hace poco empezó

el chal color mostaza para su hermana.

El hilo se cortó tres veces;

ella dejo las agujas y lloró en silencio.

 

     Afuera,

la noche cae sobre el pueblo

y la dama guarda sus agujas.

 

     Mientras sus manos se muevan

los destinos seguirán siendo suyos para verlos;

para contenerlos y para dejarlos ir.

Hebra por hebra,

hasta que el último nudo

la libere también a ella.

 

24-05-26

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 17 de mayo de 2026

EL DIABLO EN LOS DETALLES

Por Humberto Frontado



 

     Mortificados al percibir constantemente

significados siniestros en todo.

Vivimos como autómatas.

 

     Nos nutre detectar amenazas

en los aspectos más pequeños

de nuestra cotidianidad.

 

     Azorados vemos el avasallante

entorno tecnológico y social.

Nos reclama atención permanente.

 

     Sumidos en un estado

de hipervigilancia forzada,

próximo a desencadenar un colapso.

 

     En una rumiación compulsiva,

sin chance a un momento de relajación;

no hay confianza en el tono del mensaje,

todo es una trampa potencial.

 

     La mente entra en un bucle

de anticipación catastrófica.

¿Qué hemos dejado pasar por alto?

 

     Obligados a buscar

el demonio en cada esquina,

interpretamos fallos

en actos voluntarios

que rechazan los algoritmos.

 

     Ataviados en traje de perfeccionismo,

no nos cansamos de revisar obsesivamente

cada detalle de lo que hacemos.

 

     No se da por bueno nada

que no se haya escudriñado.

Preferimos procrastinar

por miedo a fallar.

 

     Desgastamos la voluntad

y el recurso mental

por vivir en modo

”detección de detalles malévolos”.

No queda energía ni para lo esencial.

 

17-05-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 10 de mayo de 2026

FECHA DE CADUCIDAD

 Por Humberto Frontado


 

      Una fecha de caducidad andante,

consciente de que el tiempo

nos muestra la frescura que ha de perderse.

 

     En el transcurrir de las estaciones

aquel envase de vida

va espirando silenciosamente

en un lugar de la despensa.

 

     Hemos de mirar los datos de caducidad

con naturalidad,

casi con indiferencia;

son parte inevitable del orden de las cosas.

 

     Llevamos tatuados debajo de la piel

el código de barra,

también troquelados en los huesos;

casi imperceptibles pero implacables.

 

     La naturaleza en su sabiduría evolutiva,

no concibe individuos eternos;

opera por ciclos de reemplazos,

por renovaciones constantes.

 

     Cada generación

empuja a la anterior

fuera del tablero de vida,

solo por necesidad.

La evolución exige cambios,

mutaciones en el esquema

de senescencia programada.

 

     Somos eslabones temporales,

piezas de cambio

diseñadas para cumplir una función

y más tarde desaparecer.

 

     Aceptar la cercanía perpetua de la muerte

es el único camino para vivir con intensidad.

 

     Cuando el último día llegue

no nos consolará haber acumulado años,

sino haberlos transitados

con nuestra pequeñez y grandeza efímera.

 

     Nuestra perpetua angustia

será saber si cada bocado

de esta breve vida

ha tenido realmente sabor.

 

10-05-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 3 de mayo de 2026

VIDA CÍNICA

 Por Humberto Frontado


 

     Diógenes el cínico, eligió la pobreza

como un reproche

a la hipocresía social;

a nosotros nos la impusieron.

 

     Él eligió el tonel,

el manto harapiento y las lentejas;

nosotros no escogimos nada.

 

     Él se despojó para ser libre;

nosotros hemos sido despellejados

para ser prisioneros.

 

     Él mendigaba por convicción

para demostrar que no necesitaba nada;

nosotros lo hacemos

porque la hiperinflación se come todo.

 

     El perro cínico escarbaba el suelo

para encontrar su autonomía;

nosotros hurgamos entre la bazofia

para apaciguar el hambre.

 

     Él enseñaba que el sufrimiento físico

templa el espíritu;

nosotros padecemos físicamente

por la ausencia de medicina,

electricidad y agua.

 

     Él, como un esclavo

pudo escoger a su amo;

nosotros no hemos podido

elegir quien nos gobierne.

 

     No preferimos el éxodo masivo

que nos arrancó hijos,

hermanos y padres.

Lo que para Diógenes fue ascesis,

para nosotros ha sido subsistencia.

 

      Él le pidió a Alejandro

que se apartara porque le tapaba el sol;

nosotros,

en medio de la penuria más opresiva,

nos reímos de nosotros mismos

con memes y chistes.

 

      La filosofía de Diógenes nos enseña

que se puede ser feliz sin nada;

nosotros le mostramos al mundo

que se puede vivir con nada.

 

03-05-2026 

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizbeth Sánchez.

Resumen de la ultima entrega

ZANCUDA ENVIDIA

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