domingo, 29 de marzo de 2026

DIVINA PERCUSIÓN

Por Humberto Frontado


 

     Corcel ancestral que golpeas almas

con pasos al viento

de tradición y armonía.

 

     Imponente línea melódica

que marcas el sinuoso flujo

del río de formas,

carácter y cantos.

 

     No hay son que no nazca

y se afiance en la cadencia,

que no se sostenga

al diálogo incólume del tambor.

 

     Eres fraseo que hablas,

lloras,

festejas con tu potencia expresiva.

 

     Repiqueteo que se acopla al cuerpo,

antes que la impertinente razón

la desentrañe.

 

     Como un llamado

que despierta el movimiento

casi involuntario,

eres repuesta orgánica

acumulada en el tuétano de nuestros huesos.

 

      Agitas la memoria muscular

que nos conecta con un origen profundo,

a un continente que hizo del ritmo su hogar.

 

     Acompasas nuestras caderas,

hombros y pies,

fuera de toda rígida partitura.

 

     Brotas en nosotros

como una lengua materna,

anterior a la palabra.

 

     Nos atrapas en la memoria viva,

en códigos

que la ancestral diáspora del ritmo nos heredó.

 

29-03-2026

 

© Derechos reservados 2026.

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 22 de marzo de 2026

CUERPOESPÍN

 Por Humberto Frontado

 


     No es una metamorfosis elegida,

está escrita en la carne

por imperiosa necesidad.

 

     Llegaron con sus artilugios brillantes,

herederos de una tecnología

que ya no entienden.

 

     Empuñan la desesperación como un arma.

Aún nos queda un ápice

como recurso valioso de vida.

 

     Como guardián

de un bosque que ya no existe,

soy un obstáculo para sus trampas.

 

      Mi cuerpo es un estado de voluntad primigenia

que decidió ser, yo mismo,

una trampa viviente.

 

     Mi piel es un territorio de alerta,

lo que antes eran poros

ahora son aristas erguidas que hieren.

 

     El temor,

la adrenalina,

la simple sombra de un movimiento sigiloso

desencadena la erección de mis defensas.

 

     Soy una fortaleza viviente,

impenetrable;

consciente de que mi cuerpo

es mi prisión.

 

     Ya no son peligro

mis enemigos furtivos,

ahora son la soledad;

los raros momentos de calma.

 

     Soy producto de la violencia que combatí,

me convertí en un ser inabordable.

 

     He perdido la capacidad de caricia.

Soy la forma perfecta de extinción,

ya no podré rozar la mano de otro

sin causarle daño.

 

22-03-2026

 

© Derechos reservados 2026.

Correctora de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 15 de marzo de 2026

LLUVIA MERCURIAL

Por Humberto Frontado


  

     Sucedió a las doce en punto del medio día.

Considerables años atrás,

una pequeña y descarriada nube amarilla

caminaba parsimoniosa por el desértico cielo.

 

     Sobre lo que sería La Isla de Coche,

bastaron solo diez minutos

para que se espichara entre la calma

aquella densa bolsa de agua sulfurosa.

 

     Fue una mezcla coincidente de energía viva,

un cruce exacto de física, química y meteorología;

un milagro ácido gestándose en lo alto.

 

     Grandes gotas como lanzas descendieron,

perforando sin piedad lo que encontraban:

hojas, piedras, arena,

huesos de la tierra.

 

     El repiqueteo de aquellas fulminantes lágrimas

entonaban una lúgubre marcha

sobre el polvo y la piel de los minerales.

 

     Los cardones y tunas,

heridos por el fuego líquido

se prendían en llamas de repente,

atizados por raros remolinos.

 

     Espirales que se alzaban hacia el zénit,

bailando con la lluvia mercurial;

mezclando lo quemado con lo celestial.

 

      El paisaje íntegro crujía y se retorcía,

mientras la luz amarilla del nubarrón

penetraba en cada grieta de aquel montículo.

 

     Cuando la presencia efímera cesó,

todo quedó sumido en un sosiego silencio;

impregnado de un seco aroma de olvido.

 

     Solo quedó el huraño islote,

flotando en el horizonte,

mudo y calcinado

buscando donde encallar;

con el recuerdo eterno

de aquella descarriada nube

que a las doce en punto

cambió la luz por sed.

 

15-03-2026

 

© Derechos reservados 2026.

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 8 de marzo de 2026

LADRILLOS ANÍMICOS

 Por Humberto Frontado

 


     Ladrillos adeptos

a circunstancias sinusoidales,

que trazan una cartografía secreta                                     

sobre el atlas del alma.

 

     Ladrillos que dan aliento

a una escalera caracoleada

por la que ascienden olas

regidas por una inusitada idea.

 

     Ladrillos que conforman peldaños,

uno tras otro.

No hay oportunidad para el descanso,

cabe solo la duda

para la perspectiva.

 

     Ladrillos losas para un puente elevadizo,

tendido sobre el abismo

de la incredulidad.

 

     Ladrillos tablón que vibran nerviosos

con cada paso dado,

sabidos del sobre peso de fe.

 

     Ladrillos que erigen

los muros del faro inexpugnable,

apilados con cal del entusiasmo:

arcilla de firmes hechos.                                  

 

     Ladrillos mosaico que tapizan

el firme suelo                                                       

por el que hay que andar.

 

     Ladrillos apilados

en una extraña experiencia anímica                         

que busca sentido,

razón y ser.

 

      Ladrillos abigarrados

con un cimiento

mezcla de triunfo y realidad.

 

08-03-2026

 

© Derechos reservados 2026.             

Correctora de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 1 de marzo de 2026

SILENCIOSA CONFIDENTE

 Por Humberto Frontado



     Cada noche,

depositamos nuestras cabezas

en la confianza de quien nos guarda un secreto.

 

     Ella es el primer y último testigo de nuestro día.

Es objeto inerte,

participa activamente

en el diálogo que tenemos

con nosotros mismos.

 

      Actúa como interfaz física

entre nuestra psiquis

y el mundo onírico.

La absorción de olores y temperatura

la convierte en uno mismo.

 

      Ella influye en cómo

procesamos la realidad;

en cómo nos comportamos con los demás.

 

     Es un receptáculo para las ideas,

para resolver problemas;

elimina los ruidos ensordecedores.

 

     Con la suave presión de la mejilla en ella

le damos permiso para que escuche

nuestros pecados y preocupaciones.

 

     Es una asimilación nocturna crucial,

donde el inconsciente nos libera

de la rigidez diurna.

 

      Experta en el entrecruce de información,

genera soluciones al despertar la aurora

con su normal claridad repentina.

 

      Colaboradora silenciosa

de nuestras decisiones,

nos ayuda a desenredar

nudos emocionales

con perspectivas renovadas.

 

      Nuestra almohada será dura

ante nuestra rigidez mental;

 será blanda y emplumada

cuando nos liberemos

de conflictos y preocupaciones.

 

29-02-2026

 

© Derechos reservados 2026.                     

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

Resumen de la ultima entrega

VACUIDAD IDEOLÓGICA

  Por Humberto Frontado        U n frío manto de contrariedades interfiere el resplandor que sutilmente nos depara el razonable sol....