domingo, 25 de enero de 2026

HIPOCRESÍA PIADOSA

Por Humberto Frontado

 


     Te bates entre el decir y el hacer,

una sombra de ti misma

sin que se note

la ausencia de lo dicho.

 

     Te aferras a una fe consciente

creyendo que crees,

mientras la duda te habita en silencio.

 

     Te sientes necesaria para el orden,

aunque sabes que alejas el cambio;

guardián de tu propia jaula.

 

     Te introduces en la ideología

y revelas su contradicción.

Sinvergüenza lúcida y cómplice.

 

     En tu justo papel de poder

mantienes la cohesión social,

consustancial al cómodo engaño.

 

     Brillas cuando los ciudadanos fingen

valores aprendidos de memoria,

una mueca que todos reconocen.

 

     Hablas con lengua de justicia,

mientras das la espalda a los abismos

que tus palabras nombran y olvidan.

 

     El sistema puede ser injusto o falso

pero nos motivas a estar en él,

mientras miras hacia otro lado.

 

     Amplia retórica para tu interés,

al tiempo que ignoras las violaciones,

bandera que cubre la herida.

 

     Hoy el pensamiento pide autenticidad

y esa demanda exige más tu presencia:

hipocresía necesaria y piadosa.

 

25-01-2026

 

© Derechos reservados 2025.

Correctora de estilo: Elizabeth Sánchez.


domingo, 18 de enero de 2026

VIVIDA BICICLETA

Por Humberto Frontado

 


      Gracias te doy

metálica amiga bañada en polvo estelar.

Me llevaste más allá de la calle Urano,

después de esquivar los aros de Saturno.

 

      Fuiste nave galáctica de rayos cromados

con la que surqué ese universo

de enredadas calles y estrechos brocales;

zigzagueando el destino trazado en amarilla tiza.

 

     Una a una visité las estrellas,

abracando sus destellos en farolas encendidas;

agarrado a tu manubrio,

rumbo al norte de la transitada esquina.

 

Asido a tus pedales nunca vacilé,

aventuré fronteras:

la última calle,

el terreno baldío,

la esquina prohibida,

límites fugaces borrados por el viento.

 

      Aquellas aventuras siderales desaparecían

al llamado lejano de mi madre.

Un eco rebotado en Júpiter me eyectaba de regreso,

empapado de cielo y de polvo conquistado.

 

     Aprendí a pedalear entre ruedas,

a escuchar el lenguaje del asfalto y la arena;

a amalgamar el miedo y la velocidad.

 

     Mientras tanto,

veneraba con silencioso ahínco

unido en respiro a aquella máquina fiel,

férrea extensión de mi cuerpo.

 

      Compañera eterna del espacio estrenado,

del tiempo transformado en acelerado latido,

mapa que en secreto trazamos.

 

     Nunca te olvidaré

arquitecta de horizontes,

cómplice de órbitas posibles;

vehículo de mi inmensidad.

 

18-01-2026

 

© Derechos reservados 2025.

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 11 de enero de 2026

DUBITATIVA ESPERANZA

 Por Humberto Frontado

 


      Nacida de una inocua realidad,

te apegas a las posibles lontananzas.

Una semilla en terreno yermo.

 

      Abres tus corolas en silencio,

esparciendo un suave aroma

que calma temores.

Impregnas la piel.

 

      Te desplomas sin aviso,

pisoteas tus propias promesas.

Un salto a la nada sin luz.

 

     Ojos velados por llanto antiguo

tratan de fijar los linderos,

solo captas acuosas telarañas.

 

       Vienes y te vas

cabalgando el pánico

en una cresta de frágil espuma.

A veces solo eres humedad en el aire.

 

      Caudal de impertinente agua

que derribas escolleras y certezas.

Arrastras las palabras contigo.

 

     No hay códigos para descifrarte,

ni mapa para tu geografía.

Eres un sí de dudosa apariencia.

 

      Riges el movimiento perpetuo,

el subir y bajar del pecho angustiado.

Una bocanada expelida desde adentro.

 

      Montas la angustiante ola

que viene y que va,

dejas la orilla mojada y vacía;

la huella que la siguiente ola borrará.

 

     Todo termina en tu nombre vacilante,

en el vaivén del alma que espera;

en el anhelo que nunca llega.

 

11-01-2026

 

© Derechos reservados 2025.

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 4 de enero de 2026

AMANECE EN LA TIERRA HERIDA

 Por Humberto Frontado

 


      El silencio no es de quien espera,

es de la semilla bajo la tierra fértil.

El que precede al verde,

el del brote que se estira

con sus brazos hacia el sediento sol.

 

     No es el fin,

es el vacío dejado por el miedo;

lugar donde poco a poco nos cimentamos

con las manos desnudas,

con el recuerdo áspero.

El primer ladrillo de lo que seremos.

 

      La esperanza es fuego que nunca se apaga,

es lámpara dócil que nunca se derrama.

Alumbra una casa sin rejas,

abierta en un abrazo.

 

      Nos visita el lento río

que regresó a su antiguo cauce,

ha derrumbado la presa que lo retenía.

Lo nutre la misma fe

del cansado que sigue la rancia vereda.

 

     Que vuelvan los ausentes,

los que el éxodo hirió.

Que sus sombras a las nuestras se unan.

Traen consigo el olor de un mar ajeno y frío,

son raíces que anhelan tierra de infancia.

 

     No habrá flor que no brote en este suelo

abonado con el llanto y la ausencia,

con un tiempo robado,

un reencuentro deseado.

 

      La libertad es fragua

donde se cuece el pan que se reparte.

Es debate alegre,

es temple gozoso de pueblo necesario.

 

     Amanece,

la puerta entreabierta

deja salir el lastre malévolo.

La luz se extiende,

se yergue paciente.

La justicia brota de la tierra.

 

     Caminaremos sin prisa

cargando el alma propia.

La esperanza es el aire,

el destino,

el camino,

el próximo paso.

 

     Y si cae la noche en el pecho,

que persista el fuego

que el pueblo encendió y aviva.

No es un sueño,

es la aurora que hemos visto nacer.

Es el comienzo… Somos… y por fin, libramos.

 

04-01-2026

 © Derechos reservados 2026.

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez

Resumen de la ultima entrega

CEREBROS ENTOMOLÓGICOS

  por Humberto Frontado        S omos un país donde la asamblea política amalgamó una colección entomológica singular, la especie má...