domingo, 22 de febrero de 2026

ZAPATOS DOBLE TACÓN

Por Humberto Frontado


 

     Buscar altura a cualquier precio,

con la necesidad imperiosa de respirar aura pura.

Mirar por encima de los algoritmos.

 

     Sobrepasar la mediocridad del discurso,

ver más allá de la tendencia del momento.

Reconocer la estrategia de la simple estupidez colectiva.

 

     El crecedor de tallas

permite caminar por encima de la masa,

sin arrogancia;

recuperando la pérdida de juicio y asombro.

 

     Ganar altura en forma discreta

con los tacones de la introspección,

soñada por Schopenhauer.

 

      Hemos de pisar con dignidad,

recordando que la vida intelectual comienza

con el silencio interior;

no con el ruido exterior.

 

      Nuevo calzado que permite encontrar

en el desierto de la comunicación

otros caminantes con estos mismos zapatos.

 

     La mayoría prefiere

la comodidad de las zapatillas de esponja

que se hunden en el barro digital,

donde todo es fácil y adormecedor.

 

      El uso del doble tacón es incómodo,

requiere equilibrio y esfuerzo;

es la única manera de caminar

con la cabeza erguida.

 

     La cuña en los zapatos

incrementa el autoestima.

Se estará unas tallas por encima

de la mediocridad del pensamiento actual.

 

     En los patios de nuestras Ágoras,

hemos de esperar el momento

cuando las ideas choquen

como pedernales

para encender la luz del entendimiento.

 

20-02-2026

© Derechos reservados 2026.

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 15 de febrero de 2026

CEREBROS ENTOMOLÓGICOS

 por Humberto Frontado

 


     Somos un país donde la asamblea política

amalgamó una colección entomológica singular,

la especie más tenebrosa:

escatológicos especímenes adictos a curules,

minúsculos cerebros acoplados al cinismo.

 

     Sin lupa puedes ver la pútrida resina

bajo las alas de izquierdas y derechas.

El caparazón frontal resquebrajado,

espiráculos que ya no ventilan bien común;

solo el bisbiseo del provecho propio

en enjambres de comisiones y prebendas.

 

     Zumbido de igualdad con sordo eco,

máculas de soborno en las alas membranosas.

Lóbulos ópticos en las alertas antenas,

redes de favores en las patas raptoras.

 

     Los bemoles del sistema,

esas nervaduras alares de la ley,

se pegan con destreza de coleóptero

hasta volverse élitros que cubren la impunidad.

 

   Ante el escaso polen ideológico de oposición

forjan una metamorfosis colmada de poder,

entramada en oscuras celdas del gran panal;

alimentada con la gota más ardorosa

de la sinuosa colmena en espiral.

 

     Esos cerebros escatológicos,

como larvas a punto de pupar,

mudan su justificación en cada estadio:

ésta es una trasformación necesaria, dicen,

la política es así.

 

     Hacen gestión entre mandíbulas,

administran lo propio con aguijones:

una especie clasificada que se expande

en salvajes colonias de himenópteros y dípteros.

 

15-02-2026

 

© Derechos reservados 2026.

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 8 de febrero de 2026

AL MAESTRO CON CARIÑO

 Por Humberto Frontado

 


     Alma repleta de mística y pasión,

entregándose a sus discípulos

en gesto silencioso y total.

 

     Henchido de conocimiento y experiencia

compartía su tesoro,

semilla que crece en tierra fértil.

 

     Vocación como un llamado superior,

destino amalgamado con moral y luces.

Un camino elegido con conciencia clara.

 

     Convicción interior,

fuego interno;

fuerza para soportar servil estipendio mísero,

sin que decayera su espíritu.

 

     Consciente de su sagrada labor,

eslabón esencial en la continuidad generosa;

arquitecto del futuro social.

 

      Su autoridad emanaba integridad,                           

una conducta intachable y serena.

Imponía respeto sin alzar la voz.

 

     Referente ético dentro y fuera del aula,

faro inquebrantable de progreso humano.

Guía en la niebla de la indecisión.

 

     La austeridad era su ejemplo y virtud,

dedicación pura al bien común;

riqueza medida en actos, no en cosas.

 

     Creatividad ante la necesidad urgente,

artesano paciente del saber práctico;

moldeando soluciones con ingenio.

 

     Disciplina clara y consistente,

aplicada con firmeza y justa medida

inculcando el valor del esfuerzo tenaz.

 

     Cubierto en un aura holística,

era consejero,

guía tejido de paciencia

con un interés genuino y profundo.

 

     Ser recordado con cariño y respeto,

esa es la máxima consagración,

fruto eterno de su valía y entrega.

 

08-02-2026

 

© Derechos reservados 2026.

Correctora de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 1 de febrero de 2026

EL MACHURRANGO ASOLEADO

 Por Humberto Frontado


 

     Encaramado en su amansada piedra

el arcaico machurrango aguarda inmóvil, 

no desperdicia ni un ápice

del silencio y sol que le regala el calvo cerro.

 

     La chulinga carcasilbando,

subida en una seca retama,

lo mira de reojo y murmusilbando

piensa en su asoleada vagancia.

Compadecida le regala

un falsete claro y dulce

que amansa esa elevada brasa que lo calcina.

 

       El siete colores, joya fugaz,

cruza el camino en un rápido trazado;

lanza hacia su primohermano

una imperceptible bajada de cabeza

y un puntual guiño de ojo.

 

      Desde el cerro contiguo,

el burro entona su tardo y ronco lamento.

En él presagia lo dilatado

de lo que será ese seco día.

 

     La vieja chiva no le presta atención,

masca apresurada

la brosa del tiempo con su espinosa savia,

pensando en el crío dejado atrás.

 

     Desde el jorobado yaque,

con pupila inmóvil y redoblando 

su perpetuo canto enamorado,

la potoca consume el convivir

de aquel pequeño mundo.

 

     Un zumbido de moscas

en un coro breve,

tejen su vuelo alrededor

de un pequeño cadáver

que mece su aroma

al son del hiriente calor.

 

      Bajo la sombra del estoico cardón,

moran y entrelazan sin ley escrita,

trazos reptilíneos

con sus rastros y relatos.

 

      La calcinada estatua parpadea lenta

la siesta que todo lo aplaca,

siente la vida circular.

 

      Cuando el sol abate en el poniente,

el agrietado reptil

se arropa en su parsimonia;

desciende a su refugio

impregnado de una historia mínima y poco compartida.

 

01-02-2026


© Derechos reservados 2025.

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

Resumen de la ultima entrega

LLUVIA MERCURIAL

Por Humberto Frontado          S ucedió a las doce en punto del medio día. Considerables años atrás, una pequeña y descarriada nube amar...