domingo, 30 de agosto de 2026

AMOR REVOLUCIONARIO

 Por Humberto Frontado


 

     Amor patrio:

particular nacionalismo excluyente y militarizado.

Arraigo profundo a las riquezas de la amada tierra,

dizque propulsor de cultura.

                      

     Amor rebelde:

pasión militante por la transformación radical,

con apego a dictaduras y el nepotismo extremo.

 

     Amor libertario:

búsqueda incesante hasta librarse

de quien ose llevar la contraria.

Concreta abolición de leyes

y estatutos constitucionales.

 

     Amor proletario:

fraternidad de clase conchupante,

solidaridad consonante con la masa trabajadora

que apoya la demencia de quien manda.

 

     Amor al pueblo:

devoción y compromiso ético

con la minoría que los respalda.

Oídos sordos hacia sus necesidades.

 

      Amor por el futuro:

esperanza activa que perdura en el tiempo.

Proyección utópica que se materializa

en sueños devenidos en debacle económica.

 

     Amor productivo:

creatividad social para el desastre,

pasión por el trabajo que no produce.

Alienación a la vaguedad.

     

     Amor autocritico:

exigencia constante por delinquir,

amor que solo tolera lo corrupto;

el dogmatismo burocrático.

Sistema que se perfecciona

con la opacidad del actuar.

 

     Amor internacionalista:  

hermandad sin frontera

con los que se concatenan a su proceder.

Esgrimen la bandera de la victoria

aplastando la cabeza del vecino.

 

     Amor a la vida: 

importa y prevalece la propia.

Sensibilidad por el bienestar espiritual,

reconociendo que lo particular

es el fin último de su proyecto político.

 

30-08-2026

 

© Derechos reservados 2026         

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 23 de agosto de 2026

EL PILÓN LACANIANO

Por Humberto Frontado



 

     Sol de la tarde colándose

por las rendijas del techo,

dibujando acostumbrados espectros de luz

sobre el piso de tierra aprisionada.

 

     Juana con sus manos callosas y

su curtido delantal amarrado a la cintura

se yergue frente al viejo pilón de madera.

 

     Sus brazos flacos, pero firmes,

mueven la mano del pilón

con una cadencia triste y conocida

siguiendo una vieja canción,

a veces una plegaria.

 

     Cada golpe seco,

hondo y certero,

emulando un lenguaje

hacen saltar los granos de maíz;

también sus pensamientos

y una herida que no cicatriza.

 

       Ella habla en silencio

con su viejo confidente,

el tubular y hueco madero

acostumbrado al embate de quien padece.

 

     Él escucha con paciencia,

sabe que el síntoma

se deshace en el decir y el decir se hace golpe.

No le juzga ni interrumpe.

 

     Los golpes del pilón llevan consigo

el peso de la reducida arepa que ya no llena.

El niño que acaba de nacer,

un marido que acaba de morir.

 

     Extenuante faena

donde se descascarillan preocupaciones,

se machacan dudas una por una

en el lóbrego fondo.

 

     El último grano molido detiene el golpeteo.

Juanita respira hondo,

tantea el borde de la madera

agradeciendo los consejos del viejo amigo.

 

     La tarde hostiga el curso

del pequeño universo de la joven.

El perspicaz analista de madera

cierra sesión diciendo:  

Un golpe a la vez,

un orden que las palabras no logran decir.

 

23-08-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.


domingo, 16 de agosto de 2026

DISCRETA MENTE

 Por Humberto Frontado

 


     Traicionera,

ni siquiera me adviertes

que la información con la que te sustento

en cualquier momento se esfumará.

 

     Barajas mi estado de ánimo,

cual titiritero que mueve a su antojo

las cabuyas que me atan.

 

     Eres un misterio sin entrañar.

Tus permanentes esquivos y desplantes

me dejan absorto y patitieso.

 

     Si te busco

para sincerarme contigo, huyes.

Si dejo de buscarte,

surges como un repentino asalta caminos.

 

     Creas tu propio universo,

me ciñes a tus tiempos y espacios infinitos.

 

     Me acompañas desde siempre

pero me resulta imposible conocerte.

 

     Rara vez estas quieta,

te muestras casi siempre

insatisfecha y confusa.

 

     Activas mi sosiego,

luego me ilustras con claves

que pueden librarme de la turbación.

 

     Eres un caos,

son muchos los velos

que distorsionan

tu entendimiento.

 

     Sospecho que guardas celosa

ese secreto místico:

afinidad con otras tantas como tú.

 

16-08-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 9 de agosto de 2026

PROLEGÓMENOS DE UNA INCERTIDUMBRE

 Por Humberto Frontado

 

     No sabemos si el mañana

vendrá con agua o con cenizas.

El horizonte se ha desvanecido

como un viejo mapa que alguien estrujó.

 

     La incertidumbre no tiene rostro,

ocupa la silla vacía en la mesa;

come de nuestro plato sin pedir permiso.

 

     La esperanza no es un vuelo,

es un pie que en lo oscuro tantea,

buscando no tropezar

con el saliente de la grieta.

 

     Veintiocho años no son historia,

son una respiración contenida

que espera que el pecho

decida soltar en un estruendoso grito.

 

     Aún abierta la herida migratoria,

extrañando los ausentes.

La abuela desmemoriada

sigue poniendo en la mesa platos demás.

 

     La incertidumbre es una entidad viviente,

algo que tiene su preámbulo

y se oculta en el telón de fondo.

 

     Aparecen tenues símbolos de resistencia cotidiana,

llenos de esperanzas terrenas

que no prometen milagros,                                                              

sino resistencia.

 

      El temor nos anuncia un aciago desenlace.

Hemos de buscar una salida,

será así,

de poco a poco y con las manos sucias.

 

     A futuro la angustia de este desenlace

se entenderá sin necesidad de saber quién era quién.

El tiempo la envolverá como un ensayo universal.

 

      Así, entre el derrumbe y el gesto mínimo,

la incertidumbre es el viento que trastorna.

La esperanza será la mano que ordena

lentamente y sin prisa.

 

09-08-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 2 de agosto de 2026

TIERRA ENGARZADA

Por Humberto Frontado


 

     Soy oriundo de un retazo de tierra

con arraigo pasmoso

hacia sus ancestros y tradiciones;

tanto, que pareciera que es lo que la amamanta.

 

     Tierra tatuada con pedregosos cerros

que miran incesantes al adusto cielo,

buscando una nube

que le anuncie una brizna de sosiego.

 

     Tierra agreste que da albergue

a sedientos cardones y tunas

en todas sus tonalidades de hincado;

baten al aire sus esgrimas

buscando asirse a nebulosas esperanzas.

 

     Tierra que adorna

la perezosa salida del sol

con el contrapunteo

de las escandalosas chulingas

ansiosas por desayunar.

 

     Tierra de estoicos pescadores

que siguiendo costumbres ancestrales

zarpan buscando el sustento

en trazos de heredados mapas de mar abierto.

 

     Tierra de dignidad cultural,

con profundo apego a sus creencias,

su patrón San Pedro y sempiternas tradiciones.

 

     Tierra que ha parido e inspirado

cordiales compositores y poetas

de mente inquieta, que año tras año

alimentan ese voluminoso álbum folclórico.

 

     Tierra de árida belleza,

adornada con el perlado collar

de pueblos que la circundan;

son un amoroso ensarte de paciencia.  

 

     Tierra de la cual muchos hemos partido.

Sin notarlo acarreamos en el tuétano

una exquisita unción

que nos hace estar presentes

eternamente en ella.

 

     Tierra que celebra su quincentenario fundacional

mostrando a propios y extraños

su explayada sonrisa,

adornada de una mara de salobres arrugas…

¡Feliz aniversario Isla de Coche y sus cocheros!

 

02-08-2026

 

© Derechos reservados 2026

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez

Resumen de la ultima entrega

! AY, AMOR ¡

  Por Humberto Frontado         ¡ Ay, ausencia! que apareces repentina en un sordo eco, cuando ante el alba busco encontrar lo que...