domingo, 26 de mayo de 2024

UNA SOLA VOZ

Por Humberto Frontado


 

       Desde lo más oscuro del silencio

me deslizo parsimoniosa  

para luego ser palabra.

Salgo del cansancio

de estar agazapada,

esperando el momento justo.

 

     La rapidez

con la que me desplazo

me dice que no hay

espacio para andar,

aparezco inconsulta

de un sopetón.

 

     Me defino como un cañonazo,

con salida dispersa

de un genuino pensar;

no hay mirada hacia el retrovisor.

 

     Busco con desespero

me rescaten del torbellino

que me asecha con garras

de logos filosóficos.

Quieren hacerme escritura.

 

     No sé quién me comanda,

estoy entre las aguas

de la psique y la retórica.

Sólo sé que doy subsistencia

a aquello que se piensa:

hago que se manifieste,

que exista.

 

     A veces salgo

por bocas inescrupulosas,

sin medir consecuencias;

salgo expelida

en un obsceno abanico

impregnado de subjetividad.

 

     Irradiando ese saber

del cual

me he apropiado,

le doy vida y sonoridad

a cualquier discurso;

hasta le doy apariencia

de cierta originalidad.

 

     Alguien dijo una vez

que el saber estará vivo

mientras yo me levante

estruendosa hasta lo más alto,

no hay límites entre palabras.

 

     Peleo cuerpo a cuerpo

con el texto escrito

hasta lograr aislarme

del eco que me domina

y se hace oír.

 

     Me pierdo en el poeta,

en el narrador,

en el abstracto político.

Desaparezco

en el mensaje sin palabras,

luego resurjo debido

a mi insistente y angustiada presencia.

 

     Lastimoso silencio,

quisiera ser valiente y

apartarme de ti;

salir estrepitosa,

unirme a otra

en una sola voz

para despertar tantas

conciencias dormidas,

impregnadas

del mutis de la injusticia.

 

26-05-2024

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

 

 

 

domingo, 19 de mayo de 2024

VIGENCIA DE USLAR

Por Humberto Frontado

 


      Fuiste fruto de un árbol

nacido en la responsabilidad histórica

de un incipiente país;

supiste desentrañar en el tiempo

ese realismo mágico

que envuelve la idiosincrasia

de nuestro pueblo,

sus creencias y su conocimiento.

 

      Ufano de descender

de independentistas luchadores patrios,

te incorporaste a ellos

con lanzas coloradas

convertidas luego

en finas plumas fuentes.

 

      Viste en larga ráfaga de tiempo

el paso de un caudillo

que se creyó perdurable,

pero con oficio de difunto.

 

      Joven con parisina

fascinación mágica,

hojeaste tempranos catecismos

de autores que en parte

sacudieron e inspiraron

tus nuevas creencias,

musas y letras.

 

       Fuiste volcán en erupción continua

de pensamientos, emanando cuentos,

poemas, ensayos y novelas;

tus laderas perduraran por siempre

con incandescente magma

de reconocimiento mundial.

 

      Amasado por Spengler

te cundiste de todo tipo de aromas

para el momento;

te paseaste por Góngora,

Goya, Whitman, Mallarmé, Wilde,

Lautréamont, Rimbau;

arisco refutaste visiones reticentes

sobre la vanguardia y sus bemoles.

 

      La vanguardia

sin ser individual,

ni nacional

la apoyaste en tu hombro

para bien de otros.

 

      Así como nacientes políticos

lograron sacar a nuestro país

del dilatado letargo antidemocrático,

tu supiste apostar

a ese estremecimiento

con tu contundente tributo

literario y pensamiento crítico.

 

      De amplia honestidad,

intelectual de América,

con pensamiento coherente

perdurable en el tiempo;

lograste dilucidar ocultos laberintos

que nos llevaron al dorado

con premonitorio y cáustico pensamiento

advertiste temprano:

“sembremos el petróleo”,

no lo hicimos y el país

vive su esterilidad.

 

19-05-2024

 

Correctora de etilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 12 de mayo de 2024

MAMA MÍA TODAS

Por Humberto Frontado


 

      Mama mía todas,

en secreto compartías

nuestra mala crianza y consentimiento;

cada uno se creía el más querido.

Evitaba malos entendidos

repitiendo como cotorra:

“a todos los quiero por igual”.

 

      Mama mía todas,

con manos cálidas cura todo

quitabas un impertinente dolor de oído.

Con manos frías alcoholadas

nos quitabas las molestias

de barriga y cabeza.

 

      Mama mía todas,

el umbilical de amor

perdurará por siempre para todos.

Es un canal de comunicación perpetuo,

abierto a toda hora

para emocionales consultas.

Allí estará atenta para dar

la mejor solución.

 

      Mama mía todas,

apaciguaste malos sueños y pesadillas;

con tu paciencia

te introducías en ellos

con gallarda valentía

para vencer villanos

y titánicos monstruos.

 

      Mama mía todas,

en nuestras niñez adaptaste

papeles salvadores;

fuiste Ada Madrina

con barita mágica y todo,

nos calmaste y complaciste

con jurados secretos.

 

      Mama mía todas,

perdonen esas

nuestras dolencias fingidas de todo tipo

que te hicieron desvelar;

ellas llevaban el propósito sano

de sentir tu presencia,

tu calidez;

ese tu amor inmenso

que calmaban incluso los dolores del alma,

que aún siguen allí

esperando tu oportuna cura.

 

       Mama mía todas,

psicólogas cum laude,

graduadas en la Uni de la vida,

contrapuestas a las nuevas tendencias

de corrientes modernas.

Con eslogan propio:

“un cotizazo a tiempo cura más rápido

que unas pastillas de Prozac”.

 

       Mama mía todas,

expertas en administración del hogar.

Vestían a toda la tropa

rotando la ropa ente los soldados,

alejando diferencia y malentendidos.

Todos eran cortados por la misma tijera.

Pendientes de la herencia de relevo

del mayor pasaba al menor,

que se viera como un ascenso en la patrulla.

 

      Mama mía todas,

con sus jocosos y nutridos cuentos,

cachos, historias, etc,

que mantenían acelerados

nuestros pensamientos.

 

      Mama mía todas,

con sus místicas creencias

de agradecimiento permanente

sobre todo, en lo que se lograba;

un automático “gracias a dios”

o un “si dios quiere”

para un simple “hasta luego”

o un  “hasta mañana”.

 

 

12-05-2024

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez

domingo, 5 de mayo de 2024

SOPA DE ESOPO

Por Humberto Frontado


 

      Cautivante y misterioso fabulista,

cuya existencia se disipa

en una espesa niebla de dudas;

no así tus cuentos,

cachos, jácaras, parábolas,

anécdotas y relatos

con sus respectivas metáforas

que perduran

en el quejumbroso tiempo.

 

      Venido de Tracia

sin gracia,

te codeaste con Pisístrato y Solón.

Menos serio y ausente de buen físico

ahogado en oscuro color,

te apartaron de la opción al trabajo.

 

      Con incipiente dificultad

para expresarte

naciste para ser esclavo.

Nutrido de humillaciones

fortaleciste y exacerbaste

tu irónico carácter mordaz.

 

      Por tu benevolencia

la mística providencia de las musas

te premió con el don de la palabra,

suficiente para dar rienda suelta

y desbocar por siempre

tus fabulosas fábulas.

 

     Tus consentidos animales

tomaron conductas humanas,

con sus mismos defectos y virtudes;

entrelazaron minúsculas anécdotas

que desencadenaron

sorpresivas y contundentes enseñanzas.

 

      Hijo de Janto,

te concedieron enarbolar

tu ocurrente bandera de sabiduría

a los cuatro vientos,

en una sociedad

que se ha extrapolado

con los mismos vicios y defectos,

manteniendo vivo

tu legado de moralejas.

 

       La tortuga a la liebre,

la abeja a la paloma,

la zorra al mono rey,

el pavo real a la grulla,

la cabra al asno,

el lobo a la oveja,

el león al ratón,

la lechuza a las palomas,

el hombre a la hormiga,

la tortuga al águila;

y, Esopo: a toda la humanidad

de hoy y siempre.

 

04-05-2024

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

viernes, 26 de abril de 2024

EXIMIO ECO DE UMBERTO

Por Humberto Frontado

 



      Tú, hijo de Alessandria

apareciste retumbando

en un ensordecedor eco

que ha de perdurar por siempre

con inmaculado brillo propio.

 

     Despuntaste ansioso por más claridad

desde Piedemonte,

con pie crítico e irreverente

te adentraste

en los oscuros salones escolásticos,

desentrañando sus verdades apócrifas.

 

     Sobre tu brioso corcel

vistiendo tu atea armadura,

miraste por encima de tu hombro

cual Quijote;

y cabalgaste sin miedo

tantos oscuros episodios

oriundos del medioevo.

 

     El nombre de la rosa

hecha voluptuosa coraza

te catapultó hasta las planicies internas

de esas verdades obtusas,

que cubrían otrora recintos enteros

con el pegajoso musgo del fanatismo.

 

     Tu intrínseca semiótica

logró desentrañar la peculiar simbología

que nutre y respalda

la razón de ser del homo sapiens,

ahora homo phone.

 

      Contribuiste incisivo

a despejar la nubosidad

de las añejas especulaciones teológicas,

que sofocaban todo interés filosófico.

 

     Supuraste filosofía

antes que la abstracta semiótica

y más tarde la literatura;

en suma, lo fuiste todo,

capaz de todo:

puedes descansar en paz.

 

     Fuiste pensador universal que,

desde la periferia del imperio,

en un monasterio benedictino

buscaste la lengua perfecta;

paseaste por bosques narrativos

de apocalípticas

e integradas parábolas kafkianas,

mientras oscilabas

en el péndulo de Foucault.

 

26-04-2024

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

 

 

 

 

domingo, 21 de abril de 2024

YO, ME, MÍ, CONMIGO

 Por Humberto Frontado

 


     Se entrelaza mi yo

a una pesada amalgama

de pronombres vacíos,

a una inútil masa viviente

adicta a singulares vicios sin sentido.

 

     Yo ausente de mi estima

me hago más complejo,

sin equilibrio en mí mismo,

lejano de mi amor propio.

 

     Yo metido hasta el tuétano

en una oración circunstancial,

de corto predicado;

sin sintaxis y mucho menos sentido,

deambulo por los pasillos

de un ser sin ser nadie.

 

     Mi amor por mí

nada en una charca

de opaca y viscosa agua,

que refleja mis viscerales decisiones;

es mucho menos el por ti,

y es más por defecto que por exceso.

 

     Yo, quien no me quiero en abundancia,

buscaré presuroso esparcir

mi amor en los demás

hasta agotarlo,

buscando complacer mi conmigo.

 

     Yo camino la cuesta buscando

la mejor versión de mí,

una maraña de retamas

retorcidas en los bordes

cubre mis pocas virtudes;

sobresalen a la luz

mis defectos en excesos,

me calmo viendo y parafraseando

tú, te, ti, contigo.

 

      El andamiaje

de mi hueca estructura,

fraguó en una masa porosa

llena de mi inocencia,

llena de vicios heredados

que aun perduran conmigo.

 

      Busco avanzar y superar mi yo

dejando mi pasado,

conmigo se viene mi lastre

que busca comparecerse

y no me abandona,

no veo el presente.

 

      Me convertí en mi peor enemigo:

yo juez me juzgo,

soy mi castigo;

aposté a mi paciencia,

me pediré perdón.

 

      Conmigo mendigo entablar

un vínculo emocional,

en momentos se pierde,

desaparece;

me busco a tientas

y no me encuentro,

me veo egoísta.

 

      Conocerme a mí mismo,

sin ser uno mismo;

el miedo y el rechazo

me han hecho otro.

Soy ciego para mí mismo

no hay virtudes sólo defectos.

 

      Yo tendré que ir avante conmigo,

y si te me acercas,

te acompañaré sintigo.

 

21-04-2024

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez

Resumen de la ultima entrega

APOSEMATISMO POLÍTICO

  Por Humberto Frontado                                               A parcados en una espesa jungla de absurdos ideales, son seres...