domingo, 25 de febrero de 2024

UNA SENDA SPINOZA

Por Humberto Frontado


 

     Consumado en una pulcra sustancia,

ordenado con infinitos atributos,

tomaste parte y control

de toda existencia.

 

     Nada existe en ti,

como lo que necesita

absolutamente de nada;

todo lo abarca

tu omnipotencia.

 

     Tienes en sí

la causa de la existencia,

eres necesario;

tu esencia

envuelve tu presencia.

Tus atributos

son expresiones,

manifestaciones

de tu índole;

elemento ante

el entendimiento,

un modo determinado.

 

     Eres causa

de todas las cosas,

sin ser causa libre;

eres causa imperiosa,

todo lo que haces y produces

viene impuesto por la natura.

 

      No obras por fines,

ni siquiera por expresarte

de hacer algo bueno

por nosotros;

o de glorificarte

por tu propia gloria.

 

      Tu casualidad divina

es más una consecuencia

que una actividad

productiva consciente.

 

      De tu atributo

se siguen las distintas cosas;

tu pues, ni actúas libremente,

ni actúas por un fin,

simplemente de tu naturaleza

se siguen las cosas.

 

     Eres ente

que nos diriges y castigas;

estrictamente formas parte de todo

 y te manifiestas

a través de ese todo.

 

     No eres esencia

de la escritura y la fe,

sino de la filosofía

y la razón.

 

24-02-2024

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez

 

domingo, 18 de febrero de 2024

ESTÍMULOS DE BYUNG-CHUL HAN

Por Humberto Frontado

 


     Otrora íbamos presurosos

a presenciar

la tanda de cuentos

narradas por los abuelos.

Hoy corremos raudos

tras una información

que al final

no nos dejará ningún saber.

 

     Tiempo atrás

un cuadriculado y diminuto archivo

nos bastaba para guardar

aquellas sencillas carpetas

con los documentos

más importantes.

Hoy nadamos

en un cúmulo inmenso de notas

que hemos tomado de todo,

sin lograr ningún conocimiento.

 

     Los viejos viajes

nos dejaron gratos recuerdos

que aun conservamos.

Hoy viajamos

a todas partes

sin lograr experiencia alguna.

 

     Antes sin teléfono,

solo con el telégrafo,

alcanzábamos grandes distancias

comunicándonos con los seres queridos.

Hoy por hoy nos comunicamos

sin pertenecer o participar

en alguna comunidad.

 

      Una simple foto,

tomada en blanco y negro,

tenía menos pixeles

que historia para contar.

Ahora almacenamos

una gran cantidad

de datos y fotos

en la nube,

sin recuerdo que conservar.

 

     Caminábamos grandes distancias

para ver y saludar

al gran amigo.

Hoy acumulamos

sopotocientos contactos

y seguidores,

sin el más mínimo interés

de encontrarnos con ellos.

 

     De hecho,

estamos transitando una vida

sin permanencia ni duración,

dependiendo de un “like”.

 

17-02-2024

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez

 

 

domingo, 11 de febrero de 2024

EL ABSURDO DE CAMUS

Por Humberto Frontado



     Por más que trate de escapar

de la rigidez del destino,

de lo dilucidado

por mi infinito inconsciente,

de esas tantas opciones de vida,

nunca podré huir

del yugo de mi Sísifo.

 

     No hay una razón universal

que sea capaz de unificar

lo que mi mente inconsciente

decida en mi alocada vida.

Seguiré buscando soluciones

en el océano de cosas,

en cada parte que ignoramos.

 

     Frente al espejo del absurdo

reafirmo mi juventud,

aún sin haber aclarado

un motivo último.

No estoy seguro

de la deidad que esté asignada

por el universo,

que descifre

y asegure mi destino

en el maremágnum

que este mundo emana.

 

     Descifrar la connotación

de mi absurdo

me arrastra a la incertidumbre

 del absoluto mañana.

Sucumbir a lo irracional,

a la ausencia de la simple certeza.

 

     Desde temprano

me encaramo en el carrusel

de mi rutina hamsteriana,

corro y corro

hacia un destino olvidado

por la misma opacidad

de mi absurda vida.

 

10-02-2024

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 4 de febrero de 2024

SENTIDO DE SER MARINO

 Por Humberto Frontado



     En alta mar

el navegante conjuga la razón

con el sin límite de su espacio,

su andar.

En su navío albergará vivir,

telón arriba,

toda la natural decoración

impuesta por el empíreo cielo.

 

     Con su mirada capitana

surcará partiendo en dos

aquel frágil azul esmeralda

de la bruñida alfombra marina;

la estela dejada

quedará como mudo testigo

de una exigua vida.

 

     Alimenta con salitrosa pasión y sacrificio

su amor al infinito mar;

lo considera su altar,

sustancia para vivir o morir.

Se debe al respeto mutuo,

a la comunión con la salinidad

sin etiquetas del orden existencial.

 

      Cada estancia en la pesca

tiene un espacio y tiempo,

solo él la intuye, la vive;

sumido en misterios intransferibles,

sin arraigo teórico

mucho menos pitagóricos,

mañana será un punto perdido

en el vacío mar.

 

     Viejo lobo de mar,

embajador con privilegios,

el mar es tu casa;

con puertas abiertas de par en par

donde te aguardan

sublimes resplandores

de sediento sol,

vientos cegadores,

que, sin interpretación,

te arrastraran

al abismo del sin sentido.

 

     Afianzas tu serenidad arquetipo

enclavándola en el peñón

de lo que te esperará,

allí reposa la esperanza del regreso.

 

     Navegas entre dos aguas inconciliables:

una sensible, singular,

que varía como una veleta;

otra – la racional – envuelta

en universalidad, sin mareas,

estática en el tiempo y en sí mismo,

dentro de la botella del perpetuo navegar.

 

04-02-2024

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez.

domingo, 28 de enero de 2024

CENICIENTO CENICERO

Por Humberto Frontado


 


     No sé a quién considerar más:

¿al que, sin desparpajo, 

me ensucia e impregna 

con su perverso vicio,

o al que, con obstinación 

y fragosa violencia, 

me acicala?

 

     El que me limpia,

en vez de hacerlo

con esmero y pasión,

me sacude, me estruja;

también me esculca,

me raspa, me enjabona.

Por último,

me enjuaga y seca

hasta comprobar mi pulcritud.

 

     El que me ensucia,

además de echarme

unas tras otra

las cenizas intermitentes

de sus interminables cigarros,

me queman, 

al restregar ese tizón candente

sobre el ombligo 

de mi hueca panza.

 

      El que me limpia,

mientras lo hace,

cavila y rasguña 

todos mis sentidos,

masculla con cólera

las desavenencias del fumador,

y su fatalidad 

por dejarse vencer.

 

     El que me ensucia,

deja caer pedazo a pedazo,

convertidos en cenizas,

sus dudadas,

sus preocupaciones,

sus miedos más propios y arraigados.

 

      El que me limpia,

hace propia mi alma,

trata de cambiar en mi

lo que en ella no puede;

por más que me asee y pula  

siempre estaré inmundo.

 

26-01-2024

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez


sábado, 20 de enero de 2024

TUS MENTIRAS

 Por Humberto Frontado


 

     Si son tuyas no me importan.

Han de ser tus espontaneas,

las que discurren sin malicia,

picarescas, aceptables;

alocadas y comprensibles,

tan buenas para creerlas.

 

     Dirás que son vanas,

sin trascendencia y descoloridas;

pero, son tan verdades

como las mías,

como las del ser más vil.

 

      Van y vienen de prisa, sin pausa;

andando al trote de tu intención,

de la seriedad con que las dices,

de la sinvergüenzura con que te las acepto.

 

     Las tuyas son tan mías,

que no dan lugar al incomodo,

se fusionan, se perdonan,

se complacen de muy buen modo.

 

     Son ya parte ti,

me las creo sin ton ni son;

parsimonioso me las degluto

con placer y con recelo,

sabiendo que no me crees.

 

     Tu perspicaz semblante

encompinchado te delata,

se camufla en la osadía

de ese sublime y permitido asedio

de la desvergüenza y la desfachatez.

 

21-01-2024

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez

domingo, 14 de enero de 2024

CHATGPTCION

Por Humberto Frontado



     Aflorado de una maraña insondable

de alocados algoritmos,

una masa inentendible

para el común denominador.

Una dádiva de auxilio

para el decadente e insípido

buscador de sueños.

 

     Carcomes todo pensamiento

que refleje íntimos sentimientos;

voraz, pero abstracto

creas artificios conmovedores

sumidos en una aparente

credibilidad de estados finitos.

 

     Tu robotizado parloteo

falto de inspiración en quimeras,

no termina de sazonar

el desaborido caldo,

mezcolanza de ideas

de poca maleabilidad.

 

     Sumido en un mar

de tartamudas ausencias;

andas en un navegar

de emociones sin rumbo;

bamboleadas ideas

sin sentido,

fuera de lugar,

casi a punto de vomito.

 

      Inexactas e irrelevantes verdades

se entrelazan en un discurrir sin tono,

mucho menos propósito en algo,

¡qué se yo!

 

       El poeta ha muerto,

toda vaguedad está permitida.

Soneto de los sin sentidos

arrastrados al foso

de las inconsistencias.

La misma inspiración

del emplumado verduzco,

parloteando versos

en octavas cuadráticas,

extrapoladas al inverso.

 

     Serás capaz de intuir

la realidad de este mundo,

cosa que no hemos podido lograr

los más locos,

los aglomerados

en una existencia absurda.

 

      Para que se necesita

un acartonado transcriptor de texto

que precisa clara instrucciones,

abanico de habilidades

estreñidas en inspiración;

el poeta ha de vivir sempiterno

en su mundo

de imperceptibles nimiedades.

 

       El intruso acosa

la inspiración del bardo

sin ton ni son,

sí con intención.

La convertirá

en emoción de mercado

una escuálida storyselling.

 

     Se desvanece la habilidad de narrar,

escribir y comprender los textos.

Seremos incapaces de esgrimir

un pensar crítico,

mucho menos tomar decisiones.

 

13-01-2024

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez


Resumen de la ultima entrega

INEFABLE PARALAJE

  Por Humberto Frontado         C oncurre un inefable paralaje entre la realidad y el pensamiento. Habita un desfase estructural q...