domingo, 10 de septiembre de 2023

POR MÁS QUE QUIERA NADA SERÁ IGUAL

Por Humberto Frontado


 

   El sol ya no sale

tan temprano como antes,

perezoso se levanta

cansado de su rutina,

sus destellos

ya no son tan enérgicos

para filtrarse

a través del conglomerado

de hojas en los árboles.

 

Los pájaros

que antes, con su trinar,

despertaban la mañana,

también se han sumado

a la orquesta

taciturna y melancólica.

 

    Será por eso

que cada día

es más oscuro

desde tu partida.

 

10-03-2011

domingo, 3 de septiembre de 2023

ESPERA OTOÑAL

Por Humberto Frontado


 

Otoño,

has de llegar puntual y rítmico,

sin acoso,

con la premura intención

de desnudar todo a tu paso.

 

Asomas en un gélido sollozo,

frío desmembrador.

 

Eres lluvia

de eclécticas gotas,

atestada de colores impensables.

 

En tu lento andar

pincelas aureolas multicolores.

Eres paleta de colores

que se nutre

al paso del frío viento.

 

A tu paso

han de quedar

tristes y esqueléticos

arboles desmembrados.

 

Estera multicolor

cubre y abona

el paciente arbolar.

 

Espera, espera que si llegará

cabalgando,

asido al gélido viento

que en un lamido

desgajas todo a tu paso.

 

Otoño penetrante

que ordeñas bosques y parajes

gota a gota,

en una corpulenta acuarela.

 

Naturaleza inundada

de extensos colores,

que dan otoño

extravagante calidez y belleza.

Tiempo de maduración,

culminación del reflexionar

intuiciones venideras.

 

Tiempo en declives

de atardeceres,

de nítidos cielos.

 

Se abre el lúdico paréntesis

multicolor untados de melancólica.

 

Seca la savia

y en retirada

nutres los cimientos

de lo que vendrá.

 

Otoño transitorio,

muerte y renacimiento.

Otoño cielo,

extensa gama rojiza

reflejado en la piel

de la moribunda floresta.

 

03-09-2023

 


sábado, 26 de agosto de 2023

EQUILIBRIO EXISTENCIAL

Por Humberto Frontado

 

          El hombre en su distante caminar

busca a través de etéreos pasos

el equilibro existencial.

 

          No habrá barreras

que a su paso

no pueda abatir.

 

          En ocasiones

será consciente

que aun habiendo caminado

leguas de camino

estará siempre

en el mismo lugar.

 

           Ciñe su camino

a un eje de razón,

que sostiene y enrumba

con cada paso que da.

 

           Cada haz de luz

que se concentra en su andar,

multiplica y extrapola su distancia,

solo basta que se destemple

para sucumbir al desequilibrio.

 

           El desgaste de sus zapatos

son proporción directa

de las alegrías y lágrimas

que ha dejado en su andar.

 

24-05-2013


Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez

domingo, 20 de agosto de 2023

CAMINO

Por Humberto Frontado


 

  Camino presuroso,

de ancho andar,

dilatada estela

y corva orientación,

donde nada tiene sentido

cuando ignoramos interés en ti;

andarte repondrá

ausencias de nuestro ser.

 

  Camino pensado,

donde se buscan escondrijos

de plenitud sincera;

es escalar paciente uno a uno

los peldaños de nuestro destino.

 

  Camino pedregoso,

donde todo revolotea ante ti,

nada tiene asidero

hasta que se hace tarde

y quedamos perplejos,

ante en una vana contemplación

de vacío histórico.

 

  Camino que ostenta paz,

muy pocos han de impregnarse

de ese polvo que esparce su huella.

 

  Camino agreste y áspero,

que estando en ti

multiplicas en miles

nuestra exuberante capacidad

de excusas y apologías.

 

  Camino vano,

que absorbes aspiraciones;

abstraes en un tris

suelas llenas de incertidumbres.

 

  Camino vanidoso,

contemplado en el silencio,

inspira el sentido de ser libre

donde las huellas que dejas

son perennes y aleccionadoras.

 

  Camino de espectro cíclico,

donde transcurre mi niño infinito;

todo sigue igual como en antaño.

 

  Camino ondulado,

nos llevas crespo de lado a lado,

nos mareas,

destartalas equilibrios,

trastabillas nuestros pensamientos.

 

  Camino palmario,

de interés fausto y perpetuo,

no hay salidas ante ti;

sólo queda esperar

la abrupta caída,

acolchado vacío.

 

20–08-2023

domingo, 13 de agosto de 2023

NO QUIERO UN DIOS ASI

Por Humberto Frontado


No quiero un Dios mentiroso que encaramado en su montículo cerúleo dice verlo todo. No sabemos hacia qué lado ve, será hacia martes. Su falta de atención hacia el hombre solo la aprovecha para crear otras galaxias que no tienen sentido ni razón de ser solo para hacer magnánimo su poderío. Prefiero un Dios sencillo más humano y menos comercial que se deshaga de tanta existencia vana y se dedique a nosotros.

No quiero un Dios que se haga el pendejo y da libre albedrio a la gente que lo representa para tergiversar  lo que has dicho y has dejado escrito desde hace siglos.

No quiero un Dios vejado por haber sido tan permisivo y haberse hecho de la vista gorda y haya permitido tantas atrocidades a través de la historia de la cual eres artifice.

No quiero un Dios de mentirosa omnipotencia que ha permitido que unos de sus deslices creativos representados en un ángel maligno (Diablo, Belcebú, Satanás, Mandinga, etc, etc.) haga estragos en nuestra psique, llenándonos el saco a reventar de nuestras sombra y miedos. Y lo que es peor, haber permitido que sus representantes manipulen y hagan magnánima la imagen del mal en tu presencia. Exijo con derecho a que execres al diablo por siempre.

No quiero un Dios que cada vez se hace mas minucio debido a la estela de cagadas que cada uno de los que lo representa terrenamente han ido cometiendo a lo largo de esta manipulada historia.

No quiero un Dios miope que justifica su miope atención hacia nosotros debido a que está un poco retirado en su acolchado sofá cielo, me pregunto dónde habrá dejado olvidado sus omnipresentes espejuelos.

No quiero un Dios que se oponga a la miscibilidad de todas las toldas religiosas que te representan para hacerte un ser único, será porque representa menos ganancia económica, menos guerras, menos poder para los que lo representan.  No hemos hecho nada diferente en evitar el politeísmo, solo hemos cambiado de escenario. La esencia del politeísmo no se ha perdido, era la lucha por lograr una cuota de poder representada por un dios, estamos en lo mismo con un dios diferente para cada religión.

No quiero un Dios que se ha dejado maquillar para una imagen perfecta de publicidad que lo hace ver exánime, como un maniquí mecánico, si el hombre se creó a tu semejanza entonces se mas humano.

No quiero un Dios inmisericorde que se hace de la vista gorda ante tanta cosa mala que sucede.

No quiero un Dios miserable que escatima que da y gasta lo menos posible que no atiende a quien se le ha encomendado.

No quiero un Dios que ha extraviado en el camino su razón de ser y de existir. Que la fantasía de tu omnipotencia ha sido doblegada para otros fines. Que tu omnipresencia quedo limitada hacia otros espacios.

No quiero un Dios misógino que, aunque lo niega tampoco lo demuestra, cuando no se apiada de una madre que pierde su fruto.

No quiero un Dios cada vez más exánime, que ha delegado su responsabilidad en quien no ha sabido representarlo y que no son dignos de tal misión.

No quiero un Dios que ha descuidado su ocupación, por estar pendiente en que religión representar y que le represente más poder económico y político a su publicitaria imagen.

No quiero un Dios mentecato y alcahueta de Papa, Obispos, Padres, Pastores, curas y pare de contar de todos esos niveles militares sinvergüenzas que han surcado el maculado camino de la pedofilia.

No quiero un dios maúlo que se hace acompañar del diablo todo el tiempo, con el fin de permitirle al hombre una vía pecaminosa, y así una vez perdonado recuperarlo como adepto de culto y con testimonio.

No quiero un Dios mentiroso que a sabiendas de haberse instalado en la mente del crédulo, lo abusa y lo manipula a su antojo.

No quiero un Dios que tengamos que estar buscándolo todo el tiempo, haciendo caso omiso a su omnipresencia, y se te justificamos diciendo que está en la iglesia.

domingo, 6 de agosto de 2023

BOLÍVAR BAJA DE LA CRUZ

Por Humberto Frontado


      Bolívar, después de haberte crucificado a lo largo de la historia, los políticos de hoy y siempre una y mil veces por siempre estarán allí a tu lado, prestos con su lanza Longina para atravesarte por uno de tus flancos y asegurar tu muerte nuevamente.

      Tu particular viacrucis a lo largo de Latinoamérica fue una vía dolorosa que no ha reconocido tu sacrificio.

      Con esa pesada cruz a tu espalda has caído mil veces y has sabido incorporarte hasta el final de tu presencia.

      No hay un tocayo que te socorra en el cargado eterno de tu cruz.  Aun así, antes de morir crucificado entre ladrones nos prometes el reino de libertades para nuestros pueblos.

      Bolívar bajas de la cruz una y otra vez sin lograr reposar en los brazos de tu Santa Madre, porque presurosas se anteponen las arpías y alimañas políticas que te poseerán en sus garras, sedientos de poder y ambiciones.

      Estas últimas décadas con nuevos vicios, nuevas máscaras, los políticos de turno se cubren con tu ruñida camisa prestada para sentirse ungidos de tu presencia eterna.

      Cada político a través del tiempo se vanagloria de esgrimir tu pensamiento y juran ante ti sumisión libertaria. Te han endilgado sus caretas de hipócrita tendencia, aduciendo inspiración en tu pensamiento y legado.

      La providencia trata de impedir a toda costa que esa careta impía tape tu sinigual rostro de librepensador. Con argumentos apócrifos te bajan de la cruz a su antojo. Cada año de elecciones, cada año de cambio de careta.

     El hipócrita culto a tu imagen santera conlleva una necesidad histórica de ti; quienes te adoran han naufragado en ideologías ausentes de equilibrio e intenciones libertarias.

     Aun así, siguen escudándose con tu manto sin pensar en tus ideas. Han resquebrajado los cimientos de moral y luces que nacieron en ese amanecer libertario que lograste para nosotros.

     Quienes te idolatran se proclaman ejecutores de tu ideario, así legitiman sus discursos y reivindican su poder per sécula.

     Hoy una careta cubierta de roja sangre busca permanencia eterna, blande presencia eterna sin mascullada. Busca adeptos sumisos de creencia vacía. En el huerto de los olivos latinoamericanos has sido traicionado por Judas impíos. Todos los Pedros habidos y por haber te negaran ante sus compromisos y conveniencias.

     Esperamos tu develación; resucitado como un mortal común y corriente, sin unción divina.

 

06-08-2023

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez

domingo, 30 de julio de 2023

TIEMPO BALDÍO

Por Humberto Frontado


 

Tiempo baldío,

tiempo de nadie,

enmontado de olvido;

tiempo de nadie,

saturado de secas sombras,

impregnado de huellas

de árida presencia.

 

Tiempo baldío,

cercado con infecundos

fragmentos de un pasado inútil,

sin resistencia alguna.

Cercado con ausencias

de remotos recuerdos.

 

Tiempo baldío,

donde todos nos sentimos

con derecho de verter en él

sueños sin reparo;

sueños estériles

con ausencia de brillo.

 

Tiempo baldío,

recinto donde se incineran soledades

que han quedado varadas

en una intención

que se colmó

de esperanzas clandestinas.

 

Tiempo baldío,

expuesto a la vaguedad y bajezas

de impíos que lo transitan libres;

buscando refugio perecedero

entre retamas de olvidos.

 

Tiempo baldío,

de posesión incierta,

preñado de fútiles herederos

que reposan

en una opacidad tenebrosa;

vacío de pasiones,

vacío de propósito de reclamo,

sólo acechando la muerte.

 

29-07-2023

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez

sábado, 22 de julio de 2023

RINOMORROCACHICALÁPAGO

Por Humberto Frontado


Devenido de la mitología

divina y desesperanzada

de nuestra sublime niñez,

se mece pendular en una tensa tela

tejida por arácnidos pensamientos

que se esparce por toda la inmensa cúpula

de un anciano castillo

a punto de derrumbarse.

 

Allí está, erguido y estoico

protegido por una mágica escafandra

casi metalizada,

copiada de viejos y ancestrales

guerreros del medioevo.

 

Capaz de enrollarse

en pliegues de esperanzas,

emprende un correr abrupto,

dejando atrás la senda

de peligro o amenaza.

 

Con tristes ojos saltones

de mirada vacilante,

extraviada,

en el no sé dónde del futuro,

debatiéndose,

en la turbulencia del presente;

zafándose,

de las garras sombrías del pasado.

 

En su frente posan

dos tenues cuernos,

siempre erguidos

apuntando al bondadoso cielo;

dispuestos a defender perpetuo

su endeble integridad.

 

Un cascarón craneal

protector de infames pensamientos,

que constantes invaden

esa esmeralda e intrincada selva

que hay que andar.

 

Su escudo corporal,

una dura corteza

segmentada en capas impenetrables;

lo protege de toda lanza envenenada,

lanzada por epígonos profanos

de malévolo propósito.

 

Sus patas son de gruesa y callosa piel,

con grandes y eternizas pezuñas,

para soportar el espinado

y abrupto camino

que le espera;

todo un universo oscuro

lleno de incertidumbres.

 

De expresión huraña

que intimida,

resguarda su inocente

sonrisa amigable

que pide a gritos

amistad y entendimiento.

 

 

23-07-2023

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez

domingo, 16 de julio de 2023

MANOS MADRES

Por Humberto Frontado


 

Manos madres

nacidas de noble arcilla,

de inteligencia propia,

de un actuar

emancipado de la razón.

 

Manos madrugadoras

que al despuntar el sol

lo agarraba por el asa

y se lo engullía

en un sólo sorbo.

 

Manos pergaminos

que llevaba grabado

el jeroglífico histórico

de las cicatrices de la vida.

 

Manos palpitantes

que al compás de sus emociones

mecieron la hamaca

de los que amó.

 

Manos sagradas

que se aferraron

al obstinado pilón

para descascarar

el maíz eterno,

manutención del alma.

 

Manos certeras

que, sin compasión

caparon, rasuraron

y desgajaron los

marranos de pascua,

año nuevo

 y toda santa festividad.

 

Manos pecosas

manchadas de sangre

y restos de cuero

de una rodilla,

codo o frente

de algún integrante

del enjambre familiar.

 

Manos tiernas

paciente maestra

que enseñaron

los quehaceres primigenios

y que quedaron

para la eternidad.

 

Manos callosas

donde buscaron acomodo

rústicas herramientas

que esgullaron caracoles,

buscando las perlas

del tiempo y las incertidumbres

 

Manos salitrosas

que no dieron abasto

para vaciar las maras

en el inmenso pillote

de la esperanza.

 

Manos piadosas

que una vez

se elevaron al cielo

implorando agua,

reclamando al eterno

el milagro que su santo

no había cumplido.

 

Manos mentoladas

que en un santiamén

esfumaban fogajes,

sanaban heridas

e inhibían todo dolor.

 

Manos melcochosas

que trenzaron sinuosas,

maleables y cristalinas clinejas

del ardiente sol.

 

Manos zurcidoras

que remendaron tacos sobre tacos

en ruñidos pantalones

hechos de sacos de harina.

 

Manos de escarmiento

que se desplazaron abruptas

para dar un certero coscorrón,

o una nalgada de ajuste moral.

 

Manos tenues

que apartaron las burusas

en el efímero pozo de la quebrada

para saciar la sed de consuelo.

 

Manos estoicas

que una vez fueron viseras

cuando con la vista

se buscaba impaciente

en lontananza

la nave que traía de vuelta

al que hacía tiempo había partido

 

Manos Victorinox

que en un santiamén

acicalaban narices,

extraían lagañas

y aseaban oídos.

 

16–09-2023

 

Corrector de estilo: Elizabeth Sánchez

Resumen de la ultima entrega

INEFABLE PARALAJE

  Por Humberto Frontado         C oncurre un inefable paralaje entre la realidad y el pensamiento. Habita un desfase estructural q...